El camino hacia la adaptación de nuevos paradigmas después de la pandemia

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Tiempo de lectura: 5 minutos

Vivimos en un mundo dinámico que nos invita a cambiar nuestra manera de comunicarnos, de aprender, de conectar y de hacer. Hoy el cambio está siendo brusco, pero se debe estar consciente de que el cambio siempre ha existido. A finales de los años 90, los norteamericanos hicieron un nuevo diagnóstico mundial después de la caída de la Unión Soviética y crearon algo que llamaron entornos VUCA, cuyas siglas en inglés hacen referencia a cuatro términos clave:

  • Volatilidad(volatility) relacionado a cambios rápidos y significativos
  • Incertidumbre (uncertainty) relacionado a lo desconocido y a los acontecimientos impredecibles
  • Complejidad (complexity) por la multitud de factores que pueden verse interconectados y, por último,
  • Ambigüedad (ambiguity) a causa de la dificultad que pueden presentar las diferentes situaciones a la hora de ser transmitidas.

El común denominador del entorno VUCA es que son factores que están fuera de nuestro control; sin embargo, operar en este tipo de entornos puede ser un gran aliado para encontrarnos de diversas maneras, reconociéndonos como seres poderosos de transformación y evolución constante. Tal y como lo dijo Kant en 1784:

“La inteligencia de un individuo se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar”.

Con certeza podemos pronosticar que luego de la situación actual, nada volverá a ser igual y por lo tanto es momento de reconfigurarnos, reprogramarnos y crear nuevos hábitos.  Con esto no se desestima la magnitud de la situación que vive el mundo, la pandemia parece una guerra sin armas que está dejando mucha gente atrás.  Por consecuencia de la pandemia, es el aislamiento social para cortar con la propagación lo que ha obligado a implementar una nueva estructura laboral que llamamos home office o teletrabajo donde los límites entre las actividades laborales y la vida familiar son muy estrechos.

¿Cómo estamos adaptando nuestras actividades en el nuevo esquema laboral y de convivencia? ¿Estamos logrando hacer una planificación efectiva de nuestro día a día? ¿Si hubiéramos estado en condiciones normales, sería agradable trabajar desde la comodidad de la casa?

Pero muchas veces, cuando el cerebro recibe otra información, es decir, una situación que nos hubiera gustado vivir como trabajar desde casa, pero ahora que se le agrega el factor “amenaza”, encontramos que muchos de nosotros nos desestabilizamos.

Se han podido observar tres tipos de actitudes que van desde el miedo a la adaptación, para luego ir al aprendizaje y crecimiento:

  • Optimismo: personas que están positivas y piensan que esto durará poco y confían en la velocidad de recuperación.
  • Pesimismo: personas súper negativas en cuanto a la duración y a la velocidad para recuperarnos.
  • Neutralismo: Una actitud más tranquila e imparcial, sin preocuparse pero sí ocupándose.  Estas personas deciden no sufrir en anticipado ni tampoco presagiar qué pasará. Evitan además intoxicarse con información de los medios y conversaciones además de ruido mental. Porque la realidad es que  no se puede presagiar cuánto va a durar, ni tampoco el impacto que tendrá.

Mis hijos me preguntan si alguna vez se vivió algo así y les conté acerca de la peste negra en el siglo XIV, la depresión de USA en los años 20, la crisis inmobiliaria de USA, el SARS, la H1N1, guerras mundiales, terrorismo, entre otros casos; dejé en evidencia que estos cambios y el entorno causado en el mundo han sido desde siempre.  Ahora, la vida tomará un nuevo orden, las personas es probable que cambiemos y nos tome tiempo confiar en desconocidos, hacer viajes, se reduzcan los ingresos hasta recuperar la economía, habrá más interconexión, nuevos hábitos de ocio, de comunicación, etc.

Volviendo al tema de la planificación, ¿Cómo integramos todas nuestras actividades en un solo sitio (hogar) sin dejar de ser productivos? Si eres freelance, la planificación sólo depende de ti.  Si eres empresario o parte de una organización, están regidos por la planificación de su empresa. En cualquiera de los casos, si eres freelance, o si eres parte de una organización, deberás hacer la planificación para que el día te rinda.  Recuerda que ahora tienes las labores de casa y las actividades de tu medio de ingresos.

En mi caso particular, he establecido un mix de herramientas que me han servido en el ámbito laboral y ahora lo aplico a mi día a día de home office. Primero, realizó la Matriz de Priorización de Tareas que se conoce como Matriz Eisenhower, donde se debe ser selectivo con el tiempo y las tareas que escogemos realizar que se clasifican así:

  • Lo que hay que hacer que sea urgente.
  • Lo que hay que planificar y hacer antes de que se conviertan en urgente
  • Tareas que puedes delegar
  • Tareas que no son necesarias y que no agregan valor. Mejor eliminarlas.

Se puede armar fácilmente en uno o medio pliego de cartulina y dentro ubicar 4 cuadrantes.  Según el nivel de prioridad de la actividad se le asigna un color usando notas adhesivas de colores para identificar lo urgente de lo planificable, delegable y desechable tal como el que te muestro en la figura a continuación.  Recuerden que previamente ya se deben haber separado las actividades de casa y laborales.

Como elemento indispensable para la planificación no puede faltar una agenda.  Si se inicia el día sabiendo lo que nos espera, se tendrá una hora ganada. También es importante utilizar la última media hora a pensar y organizar el día siguiente, se podrá ganar otros 40 minutos más. Si se logra tener la agenda bajo control, aumentará el rendimiento y reducirá los niveles de estrés. Hacia la derecha de cada actividad, haz el check list para ser consciente del tiempo que toma cada actividad.

El factor stress juega un papel importante en todo esto y hay que saberlo gestionar, independientemente de que se viva solo o acompañado.

¡El tiempo de ocio es importante!

¿Cuál podría ser el escape ahora en estos momentos?  ¿Qué haríamos habitualmente?  Ir al Gym, un café con amigos, ir al cine, peluquería y ahora que hacemos para escapar de la rutina? Se recomienda:

Lectura: los libros que te gusten y si no te gusta leer, audiolibro.  Debes tener algún tema de tu interés seguramente.

Aprendizaje: intenta buscar esa competencia, esa habilidad, ese conocimiento que te está haciendo falta.  Existen algunos sitios para poder acceder al autoaprendizaje, algunos gratuitos que vendrán muy bien, como por ejemplo: Coursera.org, Edx.com, entre otros.

Ejercicios: Tómate tu dosis de entrenamiento… si no terminarás con problemas de salud, ergonómicos, entre otros.

Películas: ¿Por qué no?  Si eres amante del cine, encuentra el tiempo de ocio para tomártelo.

Escritura: Si gozan de ese don de la palabra, aprovechen en crear, a lo mejor hacen su propio blog o descubren un nuevo talento.

Pintura / Música: Demos rienda suelta a la creatividad.

De una manera sutil, he logrado adaptar mi método mezclando herramientas de la administración con el sentido común, pero por sobre todo, la creatividad y esa capacidad del ser humano de gestionar sus emociones y proponer adaptarse a las nuevas estructuras laborales, familiares, sociales, económicas, tecnológicas que han llegado.

Paola Traverso

Redactor Invitado

@paolatraversocoach

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