Los 7 errores que no debes cometer si comienzas a liderar un equipo

Te hablaremos hoy de los 7 errores más frecuentes si comienzas a liderar un equipo. Fallas que generalmente son imperceptibles, pero con el tiempo pueden impactar negativamente a tus colaboradores y organización.

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Asumir una responsabilidad de liderar un equipo no es una tarea fácil e incluso puede ser intimidante. Puesto que, tus colaboradores esperan que seas un ejemplo a seguir, los inspires y les ayudes a resolver problemas de la compañía.

Sin embargo, un líder no nace de la noche a la mañana ni es perfecto, puede equivocarse porque eso es inevitable. Pero, aprender de sus errores y trabajar para solucionarlos le ayudará a encontrar el camino del éxito.

Por esta razón, te hablaremos hoy de los 7 errores más frecuentes si comienzas a liderar un equipo. Fallas que generalmente son imperceptibles, pero con el tiempo pueden impactar negativamente a tus colaboradores y organización.

1.      Comunicación deficiente al liderar un equipo

Uno de los pilares de una empresa es la comunicación y Peter Druker, filósofo de la administración lo confirmó. En su obra El Ejecutivo Eficaz decía que “el 60% de los problemas organizacionales son resultado de una comunicación deficiente”.

Reflexionemos un poco: cualquier tipo de compañía sin importar su tamaño se inicia a partir de una conversación. En consecuencia, una comunicación deficiente desde los líderes hacia sus colaboradores afecta la empresa.

Cabe destacar que el Centro de Estudios Financieros hizo una investigación en el año 2010 denominada  “Las diez toxinas empresariales”. Aplicando una encuesta a 1440 personas en España y otros 28 países. El 62% de los encuestados contestó que la mala comunicación interna era una de las toxinas laborales.

Priorizar la comunicación

De hecho, cuando los líderes empresariales no establecen canales de comunicación, ni las pautas para usarlos, dan la impresión que no estuvieran disponibles para su equipo de trabajo.

Un líder inspirador de sus empleados, debe poseer excelentes habilidades comunicativas, donde prevalezca un mensaje claro, coherente y transparente,  puesto que no tiene sentido informar algo en una reunión y luego escribir otra cosa totalmente diferente  en un email. Así que, tienes que priorizar la comunicación abierta en tu compañía, revisando las líneas para comunicarse en toda la organización. También, enfatizando la importancia de las reuniones semanales.

Si alguno de tus clientes potenciales te contacta por correo, de inmediato le das la respuesta oportuna. De la misma forma debes tratar al talento humano, por tanto tómate un espacio de tu tiempo al día para responder sus mensajes.

Además, para optimizar la comunicación con tus empleados puedes aprovechar la tecnología. En estos momentos la web 2.0 te ayuda a mantener el feedback inmediato, donde todos pueden interactuar en tiempo real, aprender y debatir. Asimismo, mejoras la employee experience de tus colaboradores.

Conviene señalar que la comunicación deficiente le cuesta un promedio anual a las empresas de $62.4 millones. Esto se confirmó en una encuesta realizada por The Grossman Group denominada “El costo de las malas comunicaciones”, realizada a 400 organizaciones en los Estados Unidos.

2.      Fomentar el micromanagement

Los líderes empresariales eficientes no fomentan el micromanagement. Porque, al gerenciar, se centran en el logro de los objetivos empresariales. Además, confían en las capacidades de su equipo de trabajo.

Es decir, delegar una tarea no consiste en estar vigilando cada paso que den tus empleados. Se trata de darles las instrucciones, el tiempo y el espacio  suficiente para que los colaboradores cumplan con sus asignaciones.

Al liderar un equipo de trabajo con enfoque de microgestión puedes obtener resultados adversos como:

  • Empleados estresados.
  • Aumento de la rotación voluntaria de empleados.
  • Disminución de la productividad.
  • Se afecta la moral de los colaboradores.
  • La creatividad y la innovación se estancan.

Es preciso señalar que el liderazgo microgestor no permite que las personas se desarrollen. Puesto que es muy importante para los empleados expandir sus habilidades y destrezas en su sitio de trabajo.

Además, los colaboradores quieren aprender cada día para impulsar el desarrollo de la organización. Por tanto, si enseñas, supervisas y guías a los miembros de tu equipo correctamente, puedes descubrir talento humano de alto rendimiento.

Si no deseas que la productividad se afecte, no te aferres a viejos paradigmas como el micromanagement. En el estudio “Asfixia bajo presión: múltiples rutas al fracaso de la habilidad”  publicado por Journal of Experimental Psychology en 2011. Se afirma que los trabajadores que se sienten monitoreados constantemente bajan su nivel de desempeño laboral, se distraen y les cuesta aprender.

3.      Olvidar la retroalimentación, motivación, capacitación y reconocimiento al liderar  un equipo

Los empleados quieren que sus líderes empresariales les indiquen cómo va su rendimiento mediante retroalimentación permanentemente. Pero con frecuencia los jefes se olvidan de la necesidad que tienen las personas de conocer su efectividad mediante un comentario positivo. Incluso, el talento humano aprecia que ejerzas un liderazgo donde sepas decirles la verdad, aunque sea dura. Porque quienes desean aprender y optimizar su desempeño aceptan las críticas constructivas.

Por otra parte, considera la capacitación como una base fundamental del negocio. De hecho, puedes aprovechar muchos recursos gratuitos que te ofrece la web, como cursos y seminarios online.

También, puedes crear alianzas con empresas consultoras en adiestramiento y capacitación. Recuerda que invertir en este aspecto permitirá que cuentes con un equipo de trabajo de alto rendimiento, con conocimientos y habilidades en las últimas tendencias empresariales y tecnológicas.

De igual forma, es importante que impulses políticas para motivar a tus empleados a todo nivel. No solo se trata de darles beneficios económicos o no monetarios, aunque son importantes no es solo lo que desean los trabajadores. Aprovecha la motivación intrínseca de los miembros de tu equipo, orientándolos y desafiándolos a nuevos retos; inspirando a tus empleados conseguirás que den lo mejor de sí para el cumplimiento de los objetivos organizacionales.

En relación a los reconocimientos debes ser creativo para convertirlos en una estrategia de motivación permanente en la compañía. En muchos casos se logra más con un mensaje de agradecimiento, un diploma o un regalo que con dinero. Al personal que se esfuerza le gusta ser valorado por lo que hace, así su compromiso con la organización aumenta.

4.      Liderar un equipo sin inteligencia emocional

Un verdadero líder sabe controlar sus emociones, porque desarrollan su inteligencia emocional, con la cual aprenden a mantener la calma y el equilibrio en momentos críticos. Además, pueden detectar cuando algún miembro de su equipo tiene problemas que afectan su moral y estado de ánimo para ayudarle.

Asimismo, se relacionan efectivamente con sus semejantes, pues saben escucharlos, tienen empatía y orientan su comunicación para resolver situaciones difíciles. Proyectando un estado de ánimo positivo que contagia a sus colaboradores.

5.      No enfrentar los conflictos

Al liderar un equipo es común que se presenten conflictos, los cuales hay que enfrentar para evitar que empeoren. Ya que pueden obstruir la cooperación, crean polarización, se presentan fricciones y surgen emociones negativas, lo cual fomenta una atmósfera densa donde no se puede laborar.

Uno de los retos que enfrenta el líder a diario es saber manejar los conflictos en el momento que se presentan. De igual forma, se debe ser justo e imparcial para no crear situaciones incómodas que a futuro empeoren la situación.

6.      Carecer de visión y negarse a impulsar el cambio

La falta de visión de los líderes empresariales puede estancar el progreso de la organización. En vez de tener una visión de túnel, esfuérzate por tener una visión de 360 grados. Lo cual te permitirá conectarte con tu equipo y establecer claramente los objetivos del negocio y las estrategias para cumplirlos.

Un liderazgo carente de visión no tendrá buenos resultados, pues los proyectos no tendrán el enfoque apropiado. Además, la planificación de los recursos no será adecuada y los miembros de la empresa tendrán una actitud de rechazo.

Cabe destacar que, sin visión, es imposible promover los cambios que requieren las compañías para permanecer en el mercado. En ocasiones los líderes postergan los cambios porque consideran que su personal se resiste a ellos.

Es cierto que las personas temen a lo que no conocen y a las consecuencias que pueden generar las transiciones. Pero, si las transformaciones se hacen con energía, capacitación, seguridad y estímulo, te ganarás la confianza y el apoyo de tu talento humano para lograr esos cambios favorables que requiere el negocio.

7.      Excesivamente amable y poco transparente

Trabajar y socializar con tu equipo de trabajo no significa que seas excesivamente amable. Hay que establecer ciertos límites y equilibrio para que la relación no deje de ser laboral y solo sea amigable. Pues, si se requiere tomar una decisión difícil sobre un miembro del equipo, no te sientas frenado porque has sido demasiado amigable.

Otro aspecto muy importante para tener el respeto, respaldo y el apoyo de tus colaboradores es la transparencia. No basta con publicar cifras y resultados para que todos las lean en sus correos, los líderes empresariales deben ser transparentes, honestos, objetivos, firmes y sinceros, para aumentar su credibilidad entre sus empleados.

Para finalizar, ejercer un liderazgo eficaz, eficiente, motivador e inspirador no es fácil y requiere tiempo. Se debe mantener un equilibrio y si se cometen errores rectificar a tiempo y corregirlos. Así te convertirás en el líder que todos los trabajadores desean.

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